Ayer encontré un libro que me llamó mucho la atención. Mezcla recetas con historias, mostrando como cada personaje va cocinando su vida.

Curiosamente, recuerdo que hace un tiempo escribí algo que resultó ser un poco similar a este ( http://deleplay.tumblr.com/post/8285050954/pollo-a-la-hawaiana )
Definitivamente, este libro me lo TENGO que leer
Como agua para chocolate - Laura Esquivel
Pollo a la Hawaiana

Ingredientes:
1 pechuga de pollo deshuesada
1/4 de Taza de Cebolla picada
1 cucharadita de pasta de ajo
2 Tomates y 2 zanahorias ralladas
3 habichuelas picadas
2 lonjas de jamón picado
1/2 taza de piña picada
1 taza de uchuvas maduras
Sal y pimienta al gusto.
Preparación
Primero adobe el poll…
Las cosas para Ana estaban peor que nunca. Desde la separación de sus padres nada en su vida había sido fácil; Pero, aunque ser optimista no era su fuerte, nunca creyó que iban a llegar hasta ese punto; ese punto donde todo en la vida es tan caótico que ya no se puede seguir, ni volver atrás, ni se puede caer, ni se puede levantar más, a ese doloroso limbo de la incertidumbre hacia la vida, hacia la muerte, hacia el futuro e incluso hacia el pasado.
Si las quinientas horas que había gastado llendo a cine le habían enseñado algo eran estas tres cosas: 1. Disney era la gran mentira de su generación. 2. Todo se ve mejor desde un plano cenital. 3. Sin importar lo que pase, siempre es mejor ir a viajar; Y esta, la tercera, era precisamente la que decidió comprobar por si misma.
Cansada de la rutina diaria y de los miles de problemas que tanto la reprimían, decidió dejarlo todo y con el dinero de su alcancía irse para un lugar diferente. Quería ir a Argentina y recorrer las calles que inspiraron las letras de Sui Generis, pero no, esta ves no sería, lo que tenía solo le alcanzaba para ir a vivir unos días a Medellín, Colombia.
Después de un largo viaje de 8 horas por carretera, finalmente llegó a la Terminal del Sur; de ahí tomo un bus que la dejara cerca al hotel Villa de la Candelaria. Había escogido este porque le gustaba el nombre (le recordaba su sitio favorito, La Candelaria, un barrio en el centro de Bogotá) y porque era el único que estaba dentro de su presupuesto. Camino a este, en el trayecto de bus, una cuadra antes de llegar, pasó enfrente de la Universidad Cooperativa, lugar donde había pasado gran parte de su juventud y que le traía agridulces recuerdos, “Podrás tratar de esquivar el presente, pero nunca huirás de tu pasado”, pensó y luego soltó una tímida carcajada.
Al llegar al hotel, una edificación de ladrillo de color más naranja que rojo y con letras doradas opacas, entró a su habitación y decidió preparar algo de comer. En su nevera de minibar, además de una vieja lata de cerveza, encontró algunos ingredientes con los que podría improvisar un pollo con verduras para almorzar; entonces comenzó a cocinar.
Más de media hora mezclando y cocinando todo para que tuviera un sabor medianamente apetecible. A punto de terminar, encontró en el frutero de bienvenida unas uchuvas (una pequeña fruta que por fuera asemeja una uva amarilla, por dentro parece un tomate y tiene un sabor un poco cítrico) que decidió picar y esparcir por encima, “Esto le dará mi toque dulce” dijo ella, mientras cortaba una a una las frutillas. Sin darse cuenta, el cuchillo se deslizo por su piel, cortando también su dedo; unas gotas de sangre cayeron sobre la preparación, “Supongo que esto le dará mi toque auto-destructivo” añadió.
Con una sonrisa y lágrimas de alegría recordaba todo esto, su viaje a Medellín por veinte días, su primera cortada en la cocina y ésta, su receta, la que la llevó a ser aceptada en la escuela de gastronomía, con la que había ganado aquel concurso de cocina, la misma que hoy, tres años después, la tenían en un avión escribiendo la primera receta de su primer libro de cocina, llendo al destino que tanto quería: Buenos Aires, Argentina.
Esta sería la primera preparación que quienes compraran su libro leerían, pues además de ser su más reconocida creación, su receta era, lo que ahora era su vida: Con Aires Hawaianos.
Dedidicated to my dear friend Animalito.
Chef de corazón y ahora de profesión! :)
Si les gusta leer, les recomiendo su blog, ella si sabe escribir: http://elbelloexistencialismodeanimalito.blogspot.com/

